Y de pronto el pasado, se puso sobre mi mesa…
Y lo hizo de la mano de Inma de Miguel Unzueta, compañera de estudios de bachiller en la Universidad Laboral de Zaragoza.
De pronto todo un torbellino de recuerdos se han ido agolpando en mi memoria, y no llego a acertar hasta donde va a llegar en traer los recuerdos, organizarlos visualizarlos y… revivirlos…
Compañeras de bachiller, que en su mayoría, se fueron hacia magisterio, mientras, otras nos íbamos a las distintas universidades, yo a la Complutense de Madrid. Ellas tuvieron más tiempo de convivencia, e incluso, tengo oído que se han visto a los largo de los… 38 años, que no son pocos.
Pero la mayoría, hemos pasado los años de bachiller juntas, inaugurando esa universidad laboral de Zaragoza, la primera de mujeres, 1.200 alumnas en un internado, entre los doce años y los dieciocho… casi nada, y de todas las partes de España, la mayoría, nunca se habría pensado que saldría de casa, y de pronto, se encontraría con toda España, en su habitación, su aula, el ala de su piso, su colegio… Galicia, Cataluña, País Vasco, Andalucía, Mallorca, Valencia, Extremadura, Castilla, Asturias…
Y empezamos a recibir fotos de muchas de las compañeras, amigas, de aquella experiencia, todas muy buenas estudiantes, todas becarias, la mayoría, hijas de obreros o profesionales de no gran nivel adquisitivo, que enviaron a sus hijas a ese internado, buscando un futuro mejor.
El reencuentro, es lo que está tratando de organizar Inma de MIguel. Yo voy a ayudarle en lo que pueda, y aunque no sea de las de magisterio, me pienso apuntar, porque desde que recibí su primer comentario en este blog, no he parado de poner en marcha mi máquina de la memoria, y no la voy a dejar parar, ahora, que está cogiendo carrerilla.



Hola, yo hice 6º y Preu en Zaragoza, 1967-68 por favor mandame la dirección para apuntarme al encuentro, en las fotos he reconocido a algunas personas , tambien tengo alguna , espero tus noticias.Gracias
Yo estudié 1º de Ingeniería Técnica en el 68-69. ¿Alguien puede decirme qué ha pasado con la Universidad Laboral Femenina de Zaragoza?. Mi e-mail: pjusta@terra.es
REQUIÉN POR LA UNIVERSIDAD LABORAL FEMENINA DE ZARAGOZA
“Vesania megalómana del Régimen son esas Universidades Laborales”, con más cuartos de baño que ciencia, sentencia el ilustre historiador Salvador de Madariaga; y de gasto inútil y escaparate las califica. (Pág. 576 “España” Ensayo de Historia Contemporánea. Salvador de Madariaga. Editorial Espasa¬ Calpe 1979)
Para el dictador loco se trataba de crear instituciones docentes con la misión de: Capacitar profesionalmente y técnicamente a los hijos de los trabajadores españoles y a éstos, elevando su total formación cultural y humana para hacer posible su acceso a cualquier puesto social. (Ley 40/1959 de 11 de mayo. Disposición básica).
Haciendo un poco de historia:
El 9 de mayo de 1964 promete, solemnemente en Zaragoza el ministro de Trabajo de la época, la creación de la Universidad Laboral Femenina.
El domingo 29 de octubre de 1967 se abren las puertas de la Universidad Laboral de Zaragoza.
Los titulares de la prensa zaragozana se hacen eco de ello y así lo expresan:
“Muchachas de toda España luchan por su futuro”
“Más de un millar de mujeres trabajadoras, procedentes de la geografía española, en régimen de total gratuidad, aspiran a conquistar un futuro más venturoso del que sus padres disfrutaron”
“La Universidad Laboral Femenina una alegre realidad”
Es como una pequeña ciudad. Con sus calles (del Rector, Larga, Corta, de los Deportes, Mayor), su sala de cine, su cafetería, sus pabellones de aulas y hasta un fantástico polideportivo. En los 55.000 m. construidos se encuentran todas las instalaciones de una ciudad de nuestros días.
Se encuentra a 11 Km. de Zaragoza, enclavada junto a la carretera de Madrid a Barcelona, muy cerca de Malpica.
Al llegar me encontré con una caseta, muy parecida a la de una aduana, y con una barrera. Un empleado me preguntó el nombre y el motivo de la visita. Le enseñé el carné, y sólo cuando comprobó que mi nombre coincidía con el que tenía anotado me dejó pasar.
Durante cuatro días he permanecido en el recinto casi de la mañana a la noche. Y lo que más me ha sorprendido ha sido el carácter de cordialidad reinante. Las alumnas, los profesores, las chicas de servicio, las ordenanzas. No he visto ni una cara larga. La Universidad Laboral Femenina de Zaragoza, muy bien podría llamarse “la ciudad de la alegría”.
Ni que decir tiene que mi primera impresión de “rigidez aduanera” se desvaneció casi enseguida”
Se construyó en el tiempo récord de 6 meses y se inauguró el pasado noviembre. Es la décima de las Universidades Laborales y la primera de carácter femenino, lo que supone un paso importante en la formación profesional de la mujer. (de la periodista Mª Teresa Dolsat. Agencia Pyresa).
Éstas son las impresiones recogidas por una periodista en su artículo; las de una profesora en su primer día de trabajo son:
Mis recuerdos sobre la primera visita a la Universidad Laboral no son muy claros. De aquella vez, sólo retengo la estampa de obreros trabajando afanosa, aceleradamente. Pero lo que sí recuerdo muy bien fueron las impresiones de mi primer día de trabajo en ella.
En el coche que había de llevarnos a nuestro destino, se hablaba poco; éramos personas que sólo se habían visto anteriormente una vez; algunas, ni aun eso.
En mi cabeza se agrupaban los interrogantes que siempre te saltan al empezar un nuevo trabajo ¿Qué tal me irá?… ¿Sabré dar todo lo que esperan de mi? A esto se unía un madrugón extraordinario, que no contribuía, precisamente, a levantar mi ánimo.
En una vuelta del camino, sobre un cielo con un sol aun rojo, distinguí la silueta oscura de la Universidad Laboral. Yo no sé cómo vería Don Quijote los molinos de viento, pero a mí aquella mole me pareció un gigante que me aplastaba bajo su peso. Al acercamos, distinguí sus múltiples ventanas iluminadas, que con guiños parecían decirme: ¿ves? no soy tan maciza como parezco, tengo huecos llenos de luz. Y pensé que más de un millar de niñas, al otro lado de las ventanas quizás también se preguntaban cómo se desenvolverían en esa casa recién estrenada. Pequeñas o mujercitas, todas echarían de menos, en estos primeros días, sus hogares lejanos, sus padres, sus amistades. Y mi instinto de madre, salió a flor de piel. Te necesitan pensé, estos días necesitan más que tu ciencia, tu cariño, tu compresión. Te necesitan te necesita ¿Era una llamada o solamente una ilusión que me hacía? Quizás más bien fuera lo segundo, pero a mí me sirvió para levantar mi espíritu en aquella mañana de noviembre.
Pasan los años y la prensa zaragozana sigue haciendo eco de sus actividades con titulares como:
“La Universidad Laboral de Zaragoza será ampliada en mil plazas” “La Universidad Laboral cuenta con 2170 alumnas casi todas internas”
“En su nuevo complejo deportivo se celebrarán el mes de abril los juegos internacionales de la F.I.S.E.C.
“Medallas de oro en atletismo”. Equipo juvenil de la Universidad Laboral campeón de España en atletismo.
“Teatro juvenil”. Triunfo zaragozano en Logroño. El grupo de teatro de la Universidad Laboral campeón del sector.
Dos alumnas de la Universidad Laboral premio especial Holanda”
Se ha cuidado mucho brindar un ambiente cultural nuevo. Otro objetivo es: acoger a alumnas de todas las condiciones sociales para intensificar el proceso integrador.
De su capacidad y los resultados académicos las colocan al nivel de los colegios privados más avanzados.
Ya no son sólo centros de formación profesional. El 50% estudian el bachillerato. Dos mil quinientas están en las Facultades. Son centros de “promoción social” para compensar las dificultades económicas de origen. Sus alumnas destacan más tarde en las Facultades por su preparación y “voluntad de saber”.
Terminando con la historia:
Con la llegada de la Reforma Educativa, la Laboral no encaja en el modelo educativo. Se habla de redes de centros, de acercar la oferta educativa a la demanda, de ubicar el centro educativo lo más cerca posible de la vivienda del usuario, si es posible, en la acera de su misma calle que evite el peligro de su cruce y el desarraigo familiar que produce la distancia.
En el año 1992, casualmente, se detecta “aluminosis” en alguna zona del conjunto de sus edificios. Edificios construidos (no se olvide) en su estructura con perfiles metálicos.
Es paradójico; en su día, la Laboral mereció el trofeo Ricardo Magdalena que otorga la cátedra del mismo nombre, perteneciente a la Institución Fernando el Católico de la Diputación Provincial de Zaragoza. Tal premio, otorgado por esos años a edificios tan representativos y emblemáticos como lo es el Palacio de la Lonja de Zaragoza, fue creado para destacar anualmente aquellos edificios de la ciudad y provincia cuyo interés general resulte especialmente relevante como compendio de calidad arquitectónica, idoneidad constructiva y servicio a sus usuarios.
El problema, aparentemente, surge: ¿que hacer con la Laboral? ¿Cual ha de ser su futuro? ¿Para qué puede ser utilizada al no encajar en la nueva filosofía educativa? ¿Qué decisiones tomar? El problema se manifiesta como: “una total falta de ideas y de imaginación”
Por otro lado en los nuevos dirigentes políticos se observa: “un afán revanchista y de descrédito a todo lo realizado en el antiguo régimen” El objetivo es claro: “cierre” como colofón a una etapa y al precio que sea.
Esta falta de imaginación, adormidera mental y afán revanchista, unida a la idea del cierre es aprovechada con inusitada agudeza por elementos con intereses urbanísticos bien claros en zonas rústicas del barrio de Santa Isabel (barrio próximo a la Laboral y a Zaragoza).
Con la excusa de la “aluminosis” de la Laboral y la distancia tan “enorme” de su ubicación respecto a poblaciones limítrofes, tal como Santa Isabel, y de acuerdo con la filosofía educativa del momento, se decide construir un nuevo Instituto (hoy IES Ítaca) como sustitución a la Laboral más cerca de donde viven “algunos” de los alumnos.
Surge un benefactor que regala los terrenos de forma altruista, pero con la condición de que se recalifique y urbanice gratis por parte del Ayuntamiento los terrenos rústicos colindantes (bastante amplios, por cierto).
La operación especulativa programada en su día es de las que se denominan “de libro” donde se barajaron ganancias de muchos millones de euros. La puesta en juego de movimientos, manifestaciones, favores, presiones y contrapresiones para que se llevase a buen término es digna de estudio. Se manipuló la ingenuidad y buena fe de APAS, Asociaciones vecinales y Coordinadoras para que con sus movilizaciones aceleren el proceso.
La realidad, no obstante, es terca en su valoración racional y objetiva; tras más de 40 años de la creación de la Laboral y con la nueva Ítaca, que la sustituye, puede decirse lo siguiente:
Las instalaciones de la antigua Laboral albergaban elementos de calidad en la enseñanza que no disponen en la actualidad, ningún Instituto de Enseñanza Secundaria o Formación Profesional, no solamente en Zaragoza, sino en Aragón; ni, por supuesto, en la nueva Ítaca.
En sus 300.000 m2 de superficie total, más de 30.000 m2 lo eran de de zonas verdes ajardinadas y arbolado, con estanque de agua incluido. En sus 65.000 m2 edificados se alojaban: una piscina cubierta climatizada (la primera que se construyó en Zaragoza y, probablemente en Aragón) con graderío para 400 espectadores; una biblioteca con capacidad para 200 lectores; tres salones de actos, uno de ellos, el principal, con capacidad para 1400 espectadores sentados, con un escenario dos veces superior en superficie al del Teatro Principal de Zaragoza y con capacidad de espectadores superior al cine Palafox; medios audiovisuales capaces de efectuar grabaciones televisivas; una cancha polideportiva con suelo de parquet, con graderío para 400 espectadores; laboratorios de física, química, ciencias naturales y de idiomas, perfectamente equipados; nave-taller con maquinaria moderna de confección industrial (única enseñanza que se ofrecía en Aragón); tres residencias de alumnos/as, apartamentos para profesorado y viviendas para personal de servicios, suponiendo más de 400 habitaciones perfectamente equipadas; servicios médicos y enfermería con más de 30 camas; amén de pabellones de aulas con capacidad para más de 2000 alumnos; comedores y cocina para este personal; cafetería, capilla, oficinas, etc. En el exterior: estadio para la práctica del atletismo en todas sus modalidades, con campo de fútbol en césped; pistas de tenis, baloncesto, balonmano, voleibol, etc. Gestión de sus instalaciones por ordenador, fibra óptica y tecnología punta, de lo que se viene denominando gestión de edificios inteligentes. Todo ello valorado a precio de mercado en más de 60 millones de euros.
A las Instituciones educativas les pasa lo mismo que al vino: la solera se obtiene con el tiempo. La personalidad propia, las señas de identidad que caracteriza a un Centro, el “estilo propio”, no se improvisan en cuatro días, ni aún por plasmarlo en un Proyecto Educativo, se va configurando a través de años por las personas que en cada momento forman parte de su comunidad, y con especial importancia por sus alumnos.
Cuando se producen visitas de ex-alumnos a la Laboral en sus comentarios siempre se constata lo mismo: su estancia marcó definitivamente sus vidas y su futuro, sus mejores momentos, difíciles a veces, guardan imperecedero recuerdo en sus mentes; les duele el estado que se encuentra en la actualidad.
Si a la clausura de la antigua Universidad Laboral de Zaragoza para uso docente público, se añade la falta de imaginación para uso posterior de los responsables educativos de turno.
De mente vesánica y megalómana y de despilfarro de recursos calificaría hoy, si viviese, Salvador de Madariaga a tales individuos.
Pablo, estupendo comentario y estupenda tu descripción de cómo llegaste a la laboral.
Por lo que leo, me parece que entraste como profesor?
Coincido contigo en el análisis de la situación de la laboral y de lo ocurrido con su “desuso”
Es una lástima, a todas las que la inauguramos, cuando hemos estado de visita, el año pasado, hemos coincidido en que ha sido una vesanía el dejarla morir, como están haciendo y a todas, sin entender del asunto, nos ha parecido que eso de la aluminosis, podía más bien ser una excusa que una realidad.
Se puede hacer algo?
Un saludo, María
Una nota muy buena. Estoy muy interesada en el asunto ¿tienes más apuntes como éste?
Gracias
ALUMINOSIS EN LA UNIVERSIDAD LABORAL FEMENINA DE ZARAGOZA
Si, querido Salvador, para la muchacha procedente de esa aldea de la profunda Galicia que en sus primeros días de estancia en la Laboral desconocía la diferencia entre el bidet y la taza de water: “el cuarto de baño era más importante que la ciencia” el único cuarto de baño conocido había sido el establo de la vaca de su casa; no había tenido ocasión de salir del entorno familiar, era la primera vez y todo le parecía diferente.
No es tu caso, tu papá, a principios del siglo pasado (año 1900) ya con catorce años de edad, decide que estudies en Francia “ciencia” (colegios: Collège Chaptal, École Polytechnique y École Nationale Supérieure des Mines)
Respecto a la aluminosis.
Existen dos tipos de aluminosis: aluminosis “física” y aluminosis “psíquica o mental”
La aluminosis física o enfermedad del hormigón se da en productos de la construcción elaborados con cemento (corrosión de armadura y destrucción de hormigón) Sale por la humedad, con el tiempo y tiene arreglo. Ahí sigue el estadio Vicente Calderón propiedad del Club Atlético de Madrid con aluminosis en sus graderíos, pero restaurado, soportando el peso de sus 54.851 espectadores los domingos. Fue el primer estadio español clasificado como Estadio 5 estrellas por la UEFA.
La aluminosis psíquica o enfermedad mental se da cuando un tonto obtiene un cargo político o de dirección. Sale inmediatamente y no tiene arreglo; también se produce en la mente de las personas que por carencia de estímulos e incentivos hace rebajar notablemente las ideas, entorpeciendo las ruedas de la imaginación, en este caso, sí sale poco a poco, se trata de actitudes y estados anímicos que, una vez instalados, son muy difíciles de erradicar.
La aluminosis física de la Laboral consistía en una descomposición del material de las viguetas de hormigón armado prefabricado que componían los forjados de algunas zonas de sus edificios, tales como las terrazas de los pasillos de comunicación entre ellos, situados en el exterior y que servían para protegerse en caso de lluvia. Sucedía por la adicción, en la época de su construcción, de “óxido de aluminio” como acelerante de fraguado en con el objeto de disminuir el tiempo de fraguado y obtener mayores producciones de estos materiales. La propiedad higroscópica del óxido de aluminio hace que, al cabo del tiempo y por ambientes propicios de humedad, produzca la ruina en estos elementos.
Los “forjados” son parte importante de las estructuras de los edificios, pero aún lo son más los “pilares” y las “jácenas” La capacidad portante de los edificios se manifiesta, principalmente, por cómo están construidos estos últimos en su estructura. Debe destacarse este aspecto ya que, el material de estos elementos en los edificios de la Laboral son de acero laminado con nula influencia de aluminosis. Más de 2000 toneladas de perfilería de acero se emplearon en la construcción de la estructura de sus edificios.
La aluminosis psíquica de la Laboral trae como consecuencias lo siguiente: La temperatura interior y la exterior de sus edificios se igualan, tanto en invierno como en verano; es como si todo el mobiliario y enseres, prácticamente, estuviesen en la calle a la intemperie. La carpintería de madera se agrieta, retuerce y revira, los muebles se desencajan, el polvo penetra por sus poros y fibras terminando por aparecer la carcoma. La pintura se desconcha dejando de proteger; la oxidación penetra por la superficie expuesta a la intemperie y el hollín y la herrumbre aparecen destruyendo la carpintería metálica. Puertas, ventanas y enseres con elementos metálicos acaban rápidamente convertidos en chatarra. La humedad del suelo y del ambiente produce el moho y los hongos; los microorganismos se desarrollan a su antojo y a velocidades increíbles. La descomposición de microorganismos y bacterias de materiales de procedencia orgánica (madera, moqueta, telas, colchones, etc.) produce la materia nutriente capaz de abastecer a: gusanos, cucarachas, escarabajos, lombrices o culebras que, también se reproducen vertiginosamente, sirviendo a su vez, de nuevo material nutriente para animales tales como: ratas, ratones, gatos, perros, pájaros, etc. reproduciéndose igualmente del mismo modo. Así, los edificios abandonados a su suerte, terminan por convertirse en verdaderos hábitat o guetos de especies animales transmisoras de enfermedades contagiosas. Los materiales de construcción se descomponen en partículas finas, tendiendo por ley natural a obtener su estado original. Las dilataciones y contracciones actúan con intermitencia diaria; por la noche con el frío se contraen, por el día con el calor se dilatan; aparecen grietas y deformaciones; todo elemento sustentado acaba por adquirir el equilibrio físico más simple, es decir, estar sujeto por el nivel más inferior: el suelo. Paredes, techos, revocos y demás elementos de construcción acaban desplomándose. En las instalaciones, el agua que permanece en reposo en el interior de las conducciones de tuberías, hace que el fenómeno de corrosión interna se acelere progresivamente produciendo poros y fugas con la consiguiente ruina total en poco tiempo. Las juntas, estopadas, cueros y demás elementos de cierre, tanto de grifos, cisternas, bombas y sanitarios en general, se resecan, cuartean y se rompen perdiendo su estanqueidad, produciendo súbitamente las goteras, que al no ser detectadas con prontitud (nadie se da cuenta, o muy tardíamente) se filtran a través de los materiales de los forjados y solados, dando lugar a que los elementos de sustentación pierdan su función y acaben también en ruina total. Al no correr y circular el agua por las canalizaciones de desagüe se rompen los cierres hidráulicos o sifones de sanitarios, aparece el mal olor de las cloacas por la comunicación directa con ramales o arterias generales y, como no, la rata de cloaca hace su aparición pues, tiene el camino expedito para realizar sus incursiones por todo el edificio. En las instalaciones eléctricas, el polvo y el no uso hace que resortes, muelles, contactos y otros elementos de que se componen normalmente los interruptores manuales o automáticos se atoren, apelmacen, oxiden, etc. perdiendo la capacidad para cumplir con la función para que fueron creadas en su día, simplemente por no usarse; así, en aparatos elevadores (ascensores) o montacargas, la falta de engrase y su parada prolongada hace que en sus movimientos posteriores se observen chirridos, ruidos extraños, aceleraciones o desaceleraciones bruscas, rozamientos en guías de deslizamiento, bajadas de nivel del camarín……. etc. Cuando los edificios están rodeados físicamente por zonas ajardinadas y arbolado en abundancia, tal como se da en la Laboral (30.000 m2 de zona verde) donde prácticamente el jardín se sitúa asaltando paredes, ventanas, puertas, mamparas y lucernario en pabellones de aulas, residencias y demás edificios; las ramas de los árboles, los rosales, las enredaderas y raíces en general, al no cuidarse y podarse a su debido tiempo, penetran haciendo camino por huecos, oquedades en pared, o a través de canalizaciones y conducciones subterráneas próximas y hacia el interior rompiendo cristales, levantando puertas y pavimento, e incluso saliendo a través de los sanitarios. Las terrazas de los edificios con altura inferior a la de un árbol (prácticamente todos los de la Laboral) las hojas que se desprenden por aire o por la lluvia caen en un porcentaje elevado encima de las terrazas obstruyendo las canalizaciones de desagüe, produciendo tapones y el consiguiente charco o balsa difícil de detectar por la gran superficie disponible de este dispositivo de alivio de aguas pluviales (unos 10.000 m2) No se tarda ni veinticuatro horas en que aparezca la consabida mancha o gotera en el techo del forjado, justo debajo de la balsa o incluso a cierta distancia de ella; el agua en reposo se ha filtrado poco a poco a través de la impermeabilización que protege la estanqueidad por poros o grietas. Cuando no se produce el riego necesario, los árboles se secan y la flora desaparece, surgen a su alrededor matojos, matorrales y malas hierbas en época de lluvia, secándose en la de sequía; el riesgo de incendio fortuito aumenta considerablemente dada la proximidad a edificios e instalaciones; es necesario efectuar cortes, tratamiento con herbicidas o labrado (más de 200.000 m2 se hallan en esta situación). Chopos, plátanos y sauces, especies arbóreas todas ellas con necesidades añadidas de agua desaparecen en proceso irreversible.
De pronto la galleguiña se encontraba con compañeras entre doce y dieciocho años procedentes de toda la geografía de España, casi nada, de Andalucía, Cataluña, Canarias, Baleares, Asturias…… Aragón, compartiendo, de la mañana a la noche, cosas comunes pero bajo otras ópticas, puntos de vistas diferentes, maneras de observar la vida, costumbres, culturas peculiares, gastronomía, música, etc. y también hasta lenguajes diferentes. El bagaje cultural aportado por cada compañera de cada región de origen se le mostraba en todo su esplendor. Tenía que compartir habitación con cinco compañeras que nunca antes había conocido y todo tipo de actividades: aula, colegio, comedor, estudio… Por fuerza tenía que adaptarse y sobrevivir, tenía, principalmente, que ceder algo de ella y absorber parte de las demás, tenía que ser “tolerante” y el enriquecimiento personal obtenido con ello era extraordinario; como que jamás lo olvidaría (obsérvese con que interés, transcurrido tanto tiempo, se busca en las ex-alumnas el recrear aquéllos recuerdos con antiguas compañeras)
Es necesario y urgente que la juventud conozca la realidad; que salga de su casa, acera, calle, barrio, pueblo, ciudad y de su España Autonómica; que lo haga a coste cero para ellos y sus familias, porque el beneficio obtenido posteriormente será incalculable. Es necesario que en la España de las Autonomías tenga tanta importancia la educación para la “convivencia” como la educación para la “ciencia” pero no por el simple estudio como una asignatura más, sino como convivencia práctica y real entre todos los españoles. Es necesario que la juventud verifique in situ lo que les cuentan sobre la Historia. Es necesario que los políticos con aluminosis no engañen inaugurando centros educativos con insuficiencia de alumnos, cuyas instalaciones y medios en calidad de enseñanza son mínimos, intentando contentar a familias y políticos locales como que: sus hijos ya no sufrirán más desarraigo al no tener que irse a estudiar fuera de casa; ellos, por el contrario, no dudan en mandar a los suyos a colegios privados norteamericanos, británicos o fraceses, importándoles muy poco el desarraigo que produce la distancia; son conscientes de que, a su vuelta, jugarán con ventaja sobre los demás en el mundo competitivo que les espera.
Si antaño el objetivo era “integrar a la mujer trabajadora” en la sociedad española, hoy más que nunca debe ser “integrar a toda la sociedad española en su conjunto”
Algo de todo ésto nos pasó a todas.Lo bueno es que estamos muy agradecidas a quien nos mando y tambien a quien nos abrío los ojos.En mí caso fue enriquecedor y sólo me acuerdo de lo bueno . Y de vosotras.
Yo estuve allí dos cursos(76-77,77-78)en Moda y Confección,para mí fue algo completamente nuevo,me abrió los ojos a un mundo que de no ser por esa beca no habría conocido,lo recuerdo con mucho cariño,me gustaría contactar con alguna de las que estuvisteis allí,yo estuve en el colegio blanco.